El día viernes 21 de agosto, el 2º medio B se reunió en su actividad de socialización con el objetivo de fortalecer vínculos socio afectivos entre padres, madres y estudiantes. En dicha jornada, que contó con la participación de 26 familias y un total de 54 personas, quedó muy claro que cuando nos vinculamos con el otro construimos comunidad.
Las actividades desarrolladas estuvieron colmadas de gratos momentos, mucha emoción y risas y fue, sin lugar a dudas, una jornada que quedará en sus recuerdos, en su historia.
El desarrollo de acciones ejecutadas fue guiado por la profesora jefe Carola Chávez y la Educadora Diferencial Romina Galván.
Agradecemos profundamente tan alta asistencia y esperamos que en la próxima jornada puedan ser más las familias que se sumen y sigan construyendo comunidad.
Al finalizar la jornada las docentes dedicaron estas sentidas palabras que promueven el seguir caminando juntos, en confianza y unión:
Construir comunidad no es solamente reunir personas en un mismo espacio. Es lograr que cada una pueda sentirse mirada, escuchada y parte de algo que también le pertenece.
Cuando abrimos estos espacios entre estudiantes, familias y colegio, no solo compartimos actividades: construimos recuerdos, fortalecemos vínculos y enseñamos una lección fundamental: nadie crece verdaderamente solo. Nuestros estudiantes también se forman en estos encuentros. Se forman cuando descubren que sus familias están presentes, cuando sienten que sus esfuerzos son reconocidos y cuando comprenden que existe una comunidad que cree en ellos. Tal vez olviden alguna actividad o algunas palabras, pero difícilmente olvidarán la emoción de haber compartido este momento con quienes aman.
A las familias, gracias. Gracias por detenerse en medio de sus responsabilidades, por hacerse presentes y por regalarles a sus hijos algo que ningún objeto puede reemplazar: tiempo, escucha y compañía. Su presencia les dice: “Tu camino me importa y quiero recorrer una parte de él contigo”.
Gracias también a nuestros estudiantes por permitirnos acompañarlos y recordarnos que educar no es solamente preparar para una evaluación, sino ayudar a formar personas capaces de vincularse, comprometerse y aportar a los demás.
Que la emoción vivida hoy se transforme en nuevas conversaciones, en abrazos más conscientes y en la certeza de que, cuando familia, estudiantes y colegio caminan juntos, cada logro se convierte en una alegría compartida y en una fuerza para toda nuestra comunidad.