Comunicado: A la Comunidad Educativa del Colegio Fraternidad

Desde el retorno de vacaciones de invierno, un grupo de estudiantes ha estado desarrollando al interior del Colegio Fraternidad, una serie de acciones que han alterado la normal convivencia de la Comunidad Escolar y han afectado a alumnos y alumnas que son parte de una indagación focalizada sobre hechos producidos entre el mencionado grupo de estudiantes.

Así, se ha exhibido una profusa difusión de carteles con diversas aseveraciones que – aún cuando  legítimas en su intención e importancia para los alumnos/as – pudieron ser encauzadas  mediante los canales de comunicación reglamentarios establecidos por el Colegio para acoger toda inquietud de sus estudiantes, especialmente, aquellas relacionadas con la vulneración de sus derechos, lo que no ocurrió,  optando  por acciones que, interfieren con las medidas adoptadas desde el origen del problema suscitado, por organismos especialmente calificados para abordarlos. Dicha opción ha ocasionado un grave perjuicio a sus compañeros/as vulnerando su derecho a la vida, a la intimidad y propia imagen, a la honra e integridad física y psíquica.

Las acciones implementadas por el establecimiento, que se continúan desarrollando para restaurar la armonía y la sana convivencia escolar entre los estudiantes, resguardan y responden al respeto por la dignidad de la persona y, especialmente, por la integridad de todos y todas nuestros (as) estudiantes, pilares que constituyen los principios fundamentales de nuestro Proyecto Educativo, acciones que se han preocupado particularmente, de resguardar los derechos de los niños, niñas y adolescentes, en todo aquello referido a los derechos mencionados, los que requieren y  merecen ser respetados.

Nuestro Colegio, rechaza toda acción que deteriore la Convivencia Escolar de nuestra Comunidad Educativa y afecte a cualquiera de sus integrantes. Desde el inicio de la situación que genera estas expresiones, ha actuado de acuerdo a su Reglamento de Convivencia y Protocolos correspondientes, desarrollando grandes esfuerzos por lograr la armonía y concordia de quienes han participado en estas acciones, continuaremos en esa misma perspectiva, desplegando los instrumentos normativos y los dispositivos de los que disponemos para cautelar la convivencia escolar. Adicionalmente, nos encontramos abocados a estudiar eventuales acciones legales provistas en la legislación chilena.

Hacemos un fraternal llamado a la Comunidad Educativa toda, a evitar hacerse parte de conductas que se alejan de los principios fundamentales de una buena Convivencia Escolar y humana y a recuperar la normalidad, la mesura y el entendimiento, sobre la base del diálogo y el respeto por las personas,  particularmente, a los padres, madres y apoderados, primeros y más importantes educadores, a trabajar con sus hijos el respeto a las personas y a las normas que permiten a la sociedad convivir en armonía.

Víctor Schuffeneger Navarrete

RECTOR