Testimonio de la estudiante Belén Montecinos

Las clases online han sido una nueva experiencia de aprendizaje, nunca antes había aprendido en modalidad telemática, sin embargo, me he logrado adaptar, pero debo confesar, que al comienzo fue un reto personal, porque desconocía este tipo de metodología. Gracias a la ayuda de los profesores y la preocupación constante del Colegio para optimizar este método, me fui sintiendo más cómoda.

Cuando ya me había adaptado y acostumbrado a las clases telemáticas, se nos informa que podíamos retornar a clases presenciales 2 veces a la semana, al principio no quería ir a clases presenciales, después de todo estamos en una pandemia y corría el riesgo de contagiarme, pero al ver que el colegio cumplía con los protocolos necesarios como el distanciamiento, el uso de mascarilla y que todos los docentes se preocupaban de hacer cumplir el protocolo, estuve más tranquila.

En ambas modalidades he logrado aprender y entender lo que se está explicando, pero la diferencia entre ambas modalidades es que cuando estoy en clases presenciales centro toda mi atención en la clase, algo que se me dificulta cuando estoy de manera online y, además, hacía falta la interacción física, llegar a la sala, saludar, hablar con el profesor y los compañeros y compañeras sobre algún tema. Las clases presenciales me han permitido entender de mejor manera las materias.

Volver al Colegio ha sido emocionante y entretenido, pero igual, he debido adaptarme nuevamente a levantarme más temprano, a tomar desayuno antes de la clase y no durante la clase, y a eso sumarle el estar con mascarilla y protector facial todo el tiempo y tener que seguir un protocolo para no contagiarse, pero es una realidad que afecta a todos, no solo a mí y es para protegerme de un posible contagio.

Como alumna del Colegio Fraternidad, me siento afortunada, porque tengo la opción de asistir a clases presenciales o telemáticas, es decir cada familia busca el método que más le acomode por el momento, e incluso, si el aforo lo permite de ir a otras secciones presenciales. El estar siempre conectada a las clases y que se desarrollen en forma normal, gracias a la tecnología que posee el Colegio me ha permitido continuar con mi aprendizaje y me ha obligado a organizarme para cumplir con mis deberes, además, el nivel de exigencia se ha mantenido, lo que es bueno, porque no podemos relajarnos, porque, en algún momento volveremos a la normalidad y los hábitos de estudio no los podemos dejar de lado. El próximo año comenzaré mi enseñanza media y el nivel de exigencia será aún mayor, porque comienza el verdadero camino para mi futuro profesional y debo preocuparme de obtener un buen NEM.

Esta pandemia me ha quitado varias cosas, pero no las ganas de seguir aprendiendo y la flexibilidad de la jornada horaria me ha permitido disfrutar de la lectura y poder aumentar mis hábitos lectores.

Belén Montecinos González

8 básico B