Testimonio del apoderado Agustín Barra

Dentro del impacto de la crisis sanitaria en la población, destaco desde el inicio, la nueva modalidad de clases online. Una situación que no ha sido indiferente para nadie y que significó diversas dificultades para la población estudiantil del país y por supuesto de nuestro Colegio.

Desde el inicio, en marzo del año pasado, fui testigo del esfuerzo de los Directivos y Profesores por establecer, en el menor plazo posible, un sistema que permitiera mantener las clases a pesar de la incierta y nueva situación que se presentaba a nivel mundial. Lo anterior es un punto que, como Comunidad Educativa debe enorgullecernos.

Durante el proceso fue notable, la preocupación y el esfuerzo de los profesores por adaptarse y tratar de motivar a sus alumnos a las nuevas metodologías que se fueron implementando. Junto a lo anterior y con el paso del tiempo pudimos darnos cuenta que los profesores comenzaron a acercarse y preocuparse en forma personalizada de las inquietudes de sus alumnos y porque no decirlo, de sus familias. Es valorable el tiempo y paciencia dedicada en cada clase y aún fuera de ellas. Lo anterior, seguramente, significó pasar mucho de su tiempo libre conectados con nuestros hijos; revisando trabajos, resolviendo dudas y en algunos casos, siendo la contención para los alumnos y alumnas.

Es valorable la preocupación permanente del Cuerpo Directivo y Docente del Colegio, por establecer mejoras en los procesos implementados, así como también la preocupación por establecer canales de ayuda y cooperación entre la Comunidad Educativa y sus componentes.

Como familia estamos conscientes que todo proceso es mejorable, pero, estamos seguros que la participación y el compromiso del núcleo familiares fundamental en la obtención de buenos resultados, tanto personales de nuestros hijos, como de la Comunidad Educativa del Colegio Fraternidad.

Agustín Barra.

Apoderado