En marzo se dio inicio a un nuevo año escolar, nuestro Colegio volvió a abrir sus puertas para acoger a sus estudiantes. Nuevamente los pasillos se llenaban de risas, entusiasmo y alegría, pero a los pocos días, la crisis sanitaria nacional y mundial nos obligó a cerrar las aulas.
En este nuevo escenario, era necesario dar respuestas originales y eficaces para continuar con el proceso de enseñanza – aprendizaje, por lo cual, el Colegio Fraternidad, empujado por la crisis sanitaria y el confinamiento, comenzó con una iniciativa que no tenía muchos antecedentes en nuestro país y decidió inmediatamente, comenzar a dar atención educativa y buscar lograr aprendizajes en nuestros alumnos y alumnas en forma remota.
Las circunstancias nos impulsaron a hacer un esfuerzo profesional de gran magnitud, pues enfrentábamos un escenario adverso. De esta manera, comenzó la primera fase de la atención remota, en la que se comenzaron a utilizar plataformas tecnológicas para hacer clases y evaluar aprendizajes. En el nivel preescolar se continuó utilizando Schoolnet, de 1° a 4° básico la plataforma de gestión del aula ClassDojo y de 5° básico a 4° medio Google Meet y Google Classroom.
Estas plataformas, se utilizaron para aplicar evaluaciones sin calificaciones y con cuyos resultados se retroalimentó el desempeño de los estudiantes, se utilizaron para realizar las reuniones de apoderados y apoderadas, consejos de profesores y profesoras, reuniones de departamentos y de equipo directivo, pero, además, se utilizaron para organizar y llevar a cabo eventos solidarios que durante esta crisis sanitaria se volvieron necesarios. Esta acciones solidarias nos hacen sentir satisfacción, ya que nos demuestran que los valores que promueve nuestro Colegio representan uno de los sellos característicos de nuestra Comunidad Fraterna.
Con el objetivo de dar cumplimiento al proceso educativo y aminorar los impactos en los aprendizajes de los estudiantes se realizaron ajustes para ir mejorado la utilización de estas plataformas telemáticas, como la disminución del tiempo escolar a 30 minutos, ajuste de Objetivos de Aprendizaje, según instrucción ministerial y monitoreo de clases permanente; además, para fortalecer los aprendizajes y permitir el acceso de manera progresiva a las habilidades y conocimientos propios de las asignaturas, los Textos Escolares 2020 de Pre kínder a 4° Básico fueron distribuidos a los hogares de nuestros estudiantes, pues estos niveles, por sus características poseen menos niveles de autonomía que les permitiera utilizar una plataforma; consecuentemente, el Colegio tomó la decisión de realizar dicha acción focalizada en estos niveles para colaborar en la tarea formativa de nuestros estudiantes.
Dentro de este escenario restrictivo, también hubo muy buenas noticias, comenzamos el Año Escolar con una excelente, pues nuestro Colegio fue reconocido por el Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño (SNED) periodo 2020-2021 con la Excelencia Académica; luego, en junio, la Agencia de la Calidad de la Educación entregó los resultados de las Pruebas SIMCE rendidas por los estudiantes de 8° Básico en octubre del 2019; y en julio se entregó los resultados de las Pruebas SIMCE de 4° Básico rendidas en noviembre del año 2019. Estos resultados, evidencian un trabajo sistemático en las estrategias de Comprensión Lectora, desarrollo de Habilidades Matemáticas y en los procesos de evaluación de los aprendizajes, implementados por nuestro Colegio desde el Nivel Pre Escolar hasta 4°Medio, y que han permitido consolidar resultados de aprendizaje, que año a año muestran mejoras en los diversos niveles evaluados; y por último, nuestra BiblioCRA recibió la Certificación del Proyecto de Mejora para la Gestión CRA que otorga el Ministerio de Educación.
Después de meses de intenso trabajo, la autoridad educacional determinó autorizar la realización de recesos educativos; durante este receso, se invitó diariamente a las familias a desarrollar actividades de carácter más lúdicas y exentas de formalidades, con el objeto de proponer actividades para una integración padre-hijo.
Durante la primera fase, hemos comprobado que innovando y usando tecnologías existentes hemos podido hacernos cargo del desafío de educar y dar continuidad a la atención de nuestros estudiantes; sin duda, no de la misma manera que en una sala y presencialmente, pero estamos enfrentando los objetivos educacionales y, con la colaboración de la familia en el hogar, esperamos que nuestros alumnos y alumnas sigan aprendiendo.